Dos Orillas Una Mesa

Historias de parejas argentino-chinas

Quién firma este glosario

El material de esta página pertenece a Dos Orillas Una Mesa, el proyecto editorial que reúne historias de parejas interculturales argentino-chinas en Buenos Aires. No hay una firma individual detrás: lo que se publica acá sale de las entrevistas y del archivo del proyecto.

Parentesco que se dice en el otro idioma

Hay términos de familia que se quedaron en su lengua original porque traducirlos los vacía. Decir "hermano mayor" o "hermano menor" no es lo mismo que usar una sola palabra que ya carga el orden, el respeto y el lugar dentro de la casa. La pareja los usa tal cual, incluso cuando la frase que sigue está en español. El error típico es reemplazarlos por un equivalente genérico y perder justamente el matiz que los hacía útiles.

Platos que no se traducen

Los nombres de ciertas preparaciones nunca pasaron por el traductor. Se dicen como suenan, con la entonación aprendida en la cocina del otro, y así quedaron fijados en la casa. Traducirlos por su ingrediente principal, como "sopa de fideos" o "revuelto de huevo", borra la receta, el punto de cocción y el momento del día en que se come. En el glosario cada plato aparece con una nota breve: cuándo se sirve y qué se pierde si se lo nombra de otra manera.

Cortesía que se escapa sin pensar

Hay fórmulas de cortesía que se dicen en un idioma aunque la conversación vaya en el otro. Un "gracias" repetido, una manera de ofrecer algo dos veces antes de aceptarlo, un gesto con la mano al servir. La pareja las anotó porque al principio sonaban raras y después se volvieron automáticas. El error más común es traducirlas palabra por palabra: en español suenan exageradas o frías, y el tono original se pierde.

Palabras que se anotan y se olvidan

El glosario empezó en un cuaderno y siguió en notas sueltas pegadas cerca de la heladera. Muchas entradas se tacharon porque la palabra dejó de usarse; otras se corrigieron cuando alguien de la familia explicó mejor su sentido. No es un diccionario cerrado: es un registro que cambia con la casa. La pareja aclara que cada término vale para ellos y no pretende describir cómo hablan otras parejas argentino-chinas.

Dos personas sentadas frente a frente conversando en un living

Cuando la palabra aparece en una discusión

Algunas entradas del glosario nacieron de un malentendido. Una palabra dicha en el idioma materno en medio de una conversación tensa puede sonar más dura de lo que era, o más suave. La pareja anotó esos casos para reconocerlos después y no confundir un enojo real con una diferencia de tono. El glosario, en ese sentido, también sirve para ordenar la casa cuando algo se dijo rápido y se entendió mal.

Decoración cálida de interior con luces y mesa preparada para una celebración

Lo que el glosario deja afuera

No todo entra. Hay palabras que la pareja decidió no publicar porque pertenecen a conversaciones privadas o a personas que no dieron su consentimiento. El glosario respeta ese límite: cada término que aparece fue autorizado por quien lo usa y por quien lo escuchó por primera vez. Lo que queda afuera no es menos importante, simplemente no es material para compartir.

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